Te invito
a que me acompañes
dando un paseo
por la orilla del mar
Iremos andando en silencio
dejamos que los pies
se cubran de espuma blanca
y corales de marfil.
Y que las libélulas jueguen
peinando los hilos dorados
de los cabellos
irisados bajo el sol
a que me acompañes
dando un paseo
por la orilla del mar
Iremos andando en silencio
dejamos que los pies
se cubran de espuma blanca
y corales de marfil.
Y que las libélulas jueguen
peinando los hilos dorados
de los cabellos
irisados bajo el sol
Y las blancas buganvilias
van haciendo acopio de su encanto
entregando sus pétalos al viento
en un estudiado cortejo
siendo recogidos en la playa
por las invisibles manos de las ardillas
que los trenzan con agujas de estrellas
para ser posadas sobre las rocas
dueñas del aroma y la sombra
van haciendo acopio de su encanto
entregando sus pétalos al viento
en un estudiado cortejo
siendo recogidos en la playa
por las invisibles manos de las ardillas
que los trenzan con agujas de estrellas
para ser posadas sobre las rocas
dueñas del aroma y la sombra
El ocaso de la aurora
se va acercando...
Y la luna va enseñando su carita
de niña consentida reflejada sobre el mar
y con la pupila de sus ojos iluminados
va invitando al reposo
Pero como ella es muy golosa
no quiere que baje el telón
sin antes a nuestro lado
tomar un Mouse de Gofio
con espigas de caramelo
para endulzar una vez más
los sentidos de la reina de la noche...
Que junto a los corales,
las rocas y las trenzas
de buganvilias,
custodian los sueños
de un Pedro Gaviota
que no camina sino rueda...
para que la mente y el espíritu
siga siempre en libertad...
se va acercando...
Y la luna va enseñando su carita
de niña consentida reflejada sobre el mar
y con la pupila de sus ojos iluminados
va invitando al reposo
Pero como ella es muy golosa
no quiere que baje el telón
sin antes a nuestro lado
tomar un Mouse de Gofio
con espigas de caramelo
para endulzar una vez más
los sentidos de la reina de la noche...
Que junto a los corales,
las rocas y las trenzas
de buganvilias,
custodian los sueños
de un Pedro Gaviota
que no camina sino rueda...
para que la mente y el espíritu
siga siempre en libertad...
Las fotos las hice hace muy pocos días, que he estado paseando y almorzando a la orilla del mar en Corralejo, una de las zonas turísticas de Fuerteventura.
Estando tod@s invitados al paseo y postre que sabe que alimenta, aún mejor de lo que aparenta.
María del Carmen




















