Os voy a contar la pequeña historia de Mus.
Mus es un gato vagabundo, bautizado por un profesional de la mecánica.
El gato es un animal que según dicen tiene siete vidas y es posible que también este dotado de algún que otro séptimo sentido... al presentir que podia peligrar su lujoso refugio de reposo...
Cuando lo saludó su amigo sabedor de sus andanzas el “mecánico" tuvo la impresión al darle los buenos días de que no se encontraba con el mismo animo y buen humor de todos días, ya que Mus estaba inquieto y más receptivo de lo avitual, percibiendo tal vez en sus bigotudas antenas lo que le sucedería en las próximas horas...
Se atuso su peluda y elástica estampa como hacia habitualmente mirándose en los espejos que tenia al frente y en los laterales, devolviendole el reflejo de una imagen curtida y preparada para desenvolverse ante cualquier peligro o contratiempo, demostrando un temple en apariencia tranquilo, del felino que se ha criado y sobrevivido a cielo descubierto...
La sospecha de Mus se hizo notar según había sido su grado de atrevimiento; y entrada la mañana llegó una grúa acompañada por agentes de trafico para llevarse su vivienda. Un Mercedes que llevaba un año estacionado en la via publica convertido en su habitáculo particular, sin que él pudiera increparlos ni un ápice, porque no había pagado ninguna mensualidad por tan larga estancia en tan distinguido hospedage como un osado ocupa.
Al decirles yo a los agentes que mi recién descubierto amigo llevaba un año viviendo en aquella prestigiosa residencia, ellos se quedaron muy tristes pero debían cumplir con su deber...
Y Mus seguirá en la calle intentando buscar otro apartahotel de igual o superior categoria, para invitar a los congéneres a su nido de ocio y sexo para pasearse sobre las tejas eróticas en las nubes de febrero...
Sin dejar de visitar cada mañana al ya viejo amigo el "mecánico" para que siga siendo su complice y confidente de las embaucadoras noches de menguante...
María del Carmen































